Imagina que estás en una cena familiar, rodeado de las personas que amas. Intentas escuchar la risa de tu nieto o la anécdota de tu mejor amigo, pero el sonido llega apagado, lejano. El culpable casi siempre es el mismo: un filtro saturado.
El enemigo silencioso de tu audífono
El cerumen y la humedad son inevitables. Día tras día intentan penetrar en el receptor de tu audífono. Si el filtro está sucio, el sonido se distorsiona. Si falla por falta de cambio, la avería interna puede ser costosa y dejarte sin audífono durante días mientras está en el servicio técnico.
Cambiar el filtro no es un gasto, es la forma más barata de proteger tu audífono.
Tipos de filtros según tu audífono
No todos los audífonos usan el mismo filtro. Estos son los principales sistemas:
- CeruStop y CeruShield — Los más utilizados. Protección diaria fiable y sencilla de cambiar. Compatible con Phonak, Unitron y otras marcas.
- ProWax y ProWax MiniFit — Diseñados para auriculares compactos y modernos. Muy habituales en audífonos Oticon, Bernafon y Sonic.
- Sistemas HF3 y HF4 — Para usuarios con producción de cerumen más activa. Mayor retención sin afectar al sonido.
- WaxGuard — Evita obstrucciones severas sin perder claridad auditiva.
- Tecnología Nanocare — Recubrimiento hidrofóbico que protege también frente a la humedad y el sudor.
Señales de que necesitas cambiar el filtro ahora
- Tienes que subir el volumen más de lo habitual
- El sonido suena metálico, distorsionado o inestable
- El audífono suena bien a veces y otras no
- Han pasado más de 4 semanas desde el último cambio
Un cambio de filtro de menos de un minuto puede devolverte la nitidez que creías haber perdido.
¿No sabes qué filtro necesita tu audífono?
Escríbenos por WhatsApp al 682 779 159 con el modelo de tu audífono y te confirmamos la referencia exacta antes de hacer el pedido.